"SI NO TIENES LO QUE TE GUSTA, HAZ QUE TE GUSTE LO QUE TIENES"
De tí depende que tu vida sea feliz,debes escoger tus ingredientes.


jueves, 28 de agosto de 2014

"Moras"


Esta mañana, Carlos el marido de nuestra amiga Ana, nos ha llevado a la academia una cajita llena de moras, porque cuando ayer nos comentó que había estado en su pueblo cogiendo moras, yo le dije, que era la fruta que más me gustaba del mundo.

-Esta tarde, me he sentado en la terraza a comer moras, y su olor, su color, su textura , o todo junto, me han trasladado de pronto , a los veranos de mi infancia, cuando íbamos a finales de agosto, mis primas, Rosa Mari, Nati y yo, por la carretera camino de Fuente la Virgen, a coger moras; aunque a veces teníamos que bajar al prado del río, porque no estaban maduras o porque había pocas.

-Las moras nuestras estaban siempre en zarzales, por lo que acabábamos llenas de arañazos, y con un poco de suerte llenas de granos de hortigas, porque las hortigas son ladinas y se entrecruzan con las zarzamoras.

-Los recuerdos de infancia, son especiales, te  acuerdas y notas que te entran ganas de llorar, sientes una gran melancolía, al  revivir las situaciones con tal claridad y cercanía, que parece que va a salir a recibirte tu madre, tan joven y alegre, preguntando que tal lo habíamos pasado.

-Mi madre nos encargaba que la lleváramos un cesto de moras para hacer mermelada y también alguna tarta, así que pensando en que nada más llegar a casa, nos las iban a coger,nos comíamos tantas que acabábamos empachadas, con toda la ropa sucia, y muy cansadas.

-Las moras gorditas y negras son muy dulces, pero suelen estar un poco escondidas, por lo que yo siempre me  arañaba cogiéndolas.

-Me encantaba ayudar a mamá y a mi tia Quina con la mermelada, porque como las gustaba tanto cocinar,  que se recreaban haciéndolo y no les importaba nada explicarnos muchas veces el proceso.

-Ellas estaban charlando y riéndose, y muchas veces también estaba mi tía Tilde, que era la que nos solía  quitar las manchas de mora para que no nos regañaran….

-Primero  lavábamos las moras con mucho cuidadito porque son delicadas y se espachurran. Luego las echaba en un cacharro grande con el azúcar y el zumo de limón, para que maceraran y soltaran su juguito.

-Después se ponían en la lumbre con un poco de agua, y había que dar vueltas y vueltas con la cuchara de madera y el fuego de la chapa no muy fuerte para que no se arrebataran y  no se pegaran.

-Después metíamos la mermelada en frascos que habían hervido y se habían esterilizado, y se ponían al baño, María durante un buen rato.

-La tarta de moras, creo que mamá la hacía como su famoso bizcocho, solamente que antes de meterlo al horno, echaba las moras por encima, y según empezaba a subir la masa por la levadura, las moras se iban sumergiendo y desaparecían.

-Cuando el bizcocho estaba hecho, le ponía unas pocas de adorno revueltas con nata de la de verdad de aquellas vacas carranzanas.


-He encontrado en Internet esta foto de una tarta que se parece mucho a la nuestra y por eso la pongo.